
Las configuraciones de PC no terminan después de ensamblar todos los componentes, hay una serie de aspectos a tener en cuenta una vez hemos terminado de montarlos para conseguir el mayor rendimiento posible. En esta lista os nombramos cuáles son los que no podéis olvidaros nunca.
Uno de los motivos por los que muchas personas prefieren comprar un ordenador prefabricado tiene que ver con las verificaciones posteriores que el usuario debe hacer después de montar un PC. Pero hay algunas de las que es imposible librarse, por este motivo os vamos a explicar cuáles son las más importantes a tener en cuenta.
Instalar OS
El primer paso y más importante cuando terminamos de montar un ordenador está en elegir e instalar el sistema operativo que necesitemos. En este aspecto podemos pensar que la opción más viable está en optar por uno que resulte sencillo de utilizar como Windows, ya que además también es el que mayor compatibilidad general ofrece. Pero también existen otras opciones a tener en cuenta dependiendo del uso que le queráis dar a un ordenador, siempre podéis explorar las capacidades que tienen los sistemas de Linux e incluso optar por intentar implementar algunos como SteamOS si lo que buscáis es un modelo gaming.
La recomendación general a la hora de instalar un sistema operativo está sobre todo en evitar cortar la instalación del mismo, y si por algún motivo el ordenador se apaga mientras esto sucede (sin que sean los reinicios normales que suceden durante el proceso), comenzar de nuevo con una instalación limpia para evitar problemas derivados de la corrupción de datos.
Actualizar BIOS
Un paso crítico, y frecuentemente omitido, es la actualización de la BIOS/UEFI. Este firmware es esencial para garantizar la compatibilidad con componentes modernos, como los procesadores AMD Ryzen 7000/8000, y para corregir inestabilidades. Este firmware tiene como objetivo conseguir que la placa base se comunique con el resto de los componentes, haciendo que para ciertas piezas de hardware resulte extremadamente importante descargar la última versión disponible.
Una misma placa base puede ser compatible con procesadores de distintas series, pero para que puedan funcionar necesitan una actualización de la BIOS que permita detectarlos y configurarlos. Estas actualizaciones podéis encontrarla en la página web del fabricante de vuestra placa base, no suelen lanzarse con mucha frecuencia pero es recomendable que comprobéis si hay alguna nueva disponible cada 3-4 meses.
Precaución: Un paso delicado
Riesgo crítico: Una actualización de BIOS/UEFI interrumpida (por un corte de luz, por ejemplo) puede inutilizar tu placa base (‘brickearla’). Antes de proceder, asegúrate de:
- Usar una fuente de alimentación ininterrumpida (SAI/UPS) si es posible.
- Descargar el archivo de la BIOS exclusivamente desde la web oficial del fabricante de tu placa base.
- Verificar la integridad del archivo descargado (checksum si lo proporciona el fabricante).
- Utilizar una unidad USB formateada en FAT32.
Ejemplo práctico: En placas base modernas de ASUS, el proceso más seguro es a través de la utilidad ‘EZ Flash 3’ directamente desde la propia BIOS, no mediante software en Windows.
Activar XMP/EXPO
Uno de los aspectos más básicos que debemos tener en cuenta cuando montamos un ordenador nuevo tiene que ver con la memoria RAM. Los fabricantes de este componente suelen indicar cuáles son las velocidades que alcanzan sus productos, pero en ocasiones podemos encontrar que, tras montar e iniciar por primera vez un ordenador, la RAM funciona por debajo de lo que debería. Esto no es un error del componente, sino una configuración que falta por parte del usuario. Muchas de las memorias actuales están diseñadas para que resulte necesario activar la función XMP (Intel) o EXPO (AMD) para alcanzar las velocidades más altas.
Para esto, tendréis que dirigiros a la BIOS y localizar el apartado que corresponda a la marca de vuestro procesador, luego seleccionar uno de los perfiles predefinidos, guardar y reiniciar el PC.
Drivers y actualizaciones
Hasta ahora todo lo que hemos visto eran configuraciones que implicaban hacer una serie de ajustes previos a comenzar a utilizar el ordenador, en este punto ya tendríamos que encender el PC y comenzar a hacer una serie de ajustes sobre el sistema operativo.
Instalar las actualizaciones del SO
El primero de todos pasaría por instalar todas las actualizaciones del SO, esto no solo os permitirá acceder a los controladores básicos que tienen cada uno de los componentes de vuestro PC, sino que también implementará todas las actualizaciones de seguridad posibles así como las distintas utilidades y correcciones que se han aplicado sobre el sistema con el paso del tiempo.
Actualizar drivers del chipset
Después de esto tendréis que pasar por actualizar los drivers del chipset, estos son distintos a los de la placa base por lo que no debéis saltaros el paso. Muchas veces suelen ir incluidos en las actualizaciones de Windows, pero algunos específicos como los que activan la NPU de un procesador pueden necesitar una descarga adicional.
Actualizar drivers GPU
Por último, la última serie de controladores que os recomendamos actualizar son los de la tarjeta gráfica, esto os permitirá disfrutar de las últimas tecnologías con las que cuenta el modelo que hayáis elegido de GPU, aplicando también parches de compatibilidad y corrección de errores sobre distintas aplicaciones y videojuegos.
Instalar aplicación monitorización
El último paso a tener en cuenta es algo que muchas personas no suelen hacer y es instalar alguna que otra aplicación de monitorización. Esto es algo completamente opcional, motivo por el que muchos usuarios se lo saltan, pero resulta extremadamente recomendable que optéis por utilizar una aplicación como HWiNFO que os permita ver si todo funciona como debería. Estos software os permitirán descartar los posibles errores que puede haber en el hardware como son los de altas temperaturas y demás, permitiendo identificar de forma más sencilla el motivo por el cuál el ordenador tiene problemas.
Al instalar HW-Info (en modo ‘sensors-only’), no te limites a observar. Fija tu atención en estos sensores clave durante las pruebas de estrés:
- Temperaturas de la CPU: Busca ‘CPU Package’ y los valores ‘Core Temperatures’. En procesadores modernos (Intel Core 13ª Gen+ o AMD Ryzen 7000+), un valor sostenido bajo carga por debajo de 95°C es seguro.
- Temperatura de la GPU: Monitoriza tanto la ‘GPU Temperature’ como el ‘GPU Hot Spot’. El hotspot puede alcanzar hasta 110°C de forma segura en muchos modelos, pero la temperatura general no debería superar los 85°C.
- Voltajes clave: El raíl de +12V de la fuente de alimentación debe mantenerse en un margen de ±5% (entre 11.4V y 12.6V) para garantizar la estabilidad.
Una alternativa profesional para pruebas integradas y monitorización es AIDA64 Extreme.
Preguntas frecuentes tras montar un PC
¿Es realmente obligatorio actualizar la BIOS en un PC nuevo?
¿Qué ocurre si no activo los perfiles XMP o EXPO de la memoria RAM?
Si Windows Update instala drivers, ¿por qué debo actualizarlos manualmente?
¿Qué es el chipset y por qué necesita sus propios drivers?
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