
Durante décadas, los jugadores estaban acostumbrados a ir a una tienda, elegir un juego, y llevárselo a su casa para intentar pasárselo de forma divertida, sin prisas y de manera natural. Esto es algo que, a día de hoy, ha cambiado, y los desarrolladores se centran en otro tipo de juegos.
Desde la llegada del online, y la opción no solo de arreglar problemas posteriores a la publicación de un juego, sino también de añadir nuevos mapas, expansiones, personajes, modos de juego, o todo lo que se les ocurra, ahora, al comprar un título, no sabes cómo ni cuándo lo acabarás de verdad.
¿Los juegos ahora son infinitos?
No todos los juegos se han vuelto literalmente infinitos, pero sí hay algo que ha cambiado de una generación a otra. Antes, cuando terminabas un juego, había una especie de cierre natural: lo habías completado, lo habías “vivido entero” y pasabas a otra cosa sin demasiadas vueltas. Ahora, en muchos casos, ese cierre ya no existe o, como mínimo, no es tan importante.
Lo curioso es que esto no ocurre solo porque haya más contenido, sino porque el juego está pensado para seguir generando ingresos y que se hable de él. Aunque tú te vayas, el mundo sigue: cambian las temporadas, aparecen eventos, se reajustan cosas, y de repente, cuando vuelves, ya no es exactamente el mismo juego que dejaste. Eso genera una sensación un poco rara, como si siempre estuvieras “llegando tarde” a algo. Ocurre con casi todos los títulos actuales, desde un simple Pokémon GO, hasta un juego de cartas como el Magic, o un COD al que añaden nuevos mapas. Crees que los conoces enteros, pero al estar 1 año sin acceder, ya son completamente distintos, y nunca consigues completarlos.
También ha cambiado la forma en la que nos enganchamos. No es tanto la historia principal lo que te mantiene ahí, sino pequeñas razones para entrar cada día o cada semana. A veces es una recompensa, a veces es jugar con amigos, a veces simplemente no perder el hilo de algo que ya has empezado. Y sin darte cuenta, el juego deja de ser algo puntual para convertirse en una rutina más a la que estar atento, y casi por obligación, no como antiguamente, que solo entrabas cuando te aburrías o te apetecía de verdad.
Pero tampoco es que todo haya cambiado por completo. Todavía existen juegos que empiezan y acaban, con ese ritmo más clásico de antes. Lo que pasa es que ahora comparten espacio con otros que no tienen un “final” claro, y eso hace que la forma de jugar sea más variada… y también más dispersa.
from Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda https://ift.tt/Ty4q73m
via IFTTT
No hay comentarios:
Publicar un comentario