
Los dispositivos orientados para gaming han evolucionado mucho con el paso de los años. Entre ellos encontramos modelos como la Steam Deck que utiliza el propio sistema operativo de Valve. Pero este SO está basado en Linux, al igual que muchos otros orientados para gaming, no ofrecerían la compatibilidad que tienen ahora si no fuese por la frustración de un desarrollador de no poder jugar a NieR: Automata.
Uno de los aspectos principales que definen a los sistemas operativos está en la compatibilidad que ofrecen con distintos programas. En el caso de los videojuegos encontramos que necesitan una serie de elementos adicionales para poder funcionar. Si hablamos del gaming en Windows, seguramente muchos conoceréis DirectX, el conjunto de APIs creada por Microsoft para poder ejecutar títulos en su sistema operativo.
Pero esta únicamente la encontramos en Windows ya que no tiene soporte nativo en Linux. Para que un juego se ejecute correctamente en dicho SO es necesario que sea compatible con Vulkan, la cuál tiene soporte tanto en Windows como en Linux, siendo de esta forma la API gráfica moderna que reemplaza OpenGL. El problema está en que no todas las desarrolladoras lanzan sus juegos con compatibilidad para ambas APIs, y es aquí donde entra DXVK.
DXVK, una de las herramientas más importantes de Proton llegó por la frustración de no poder jugar a NieR: Automata
El mayor problema al que llevaban enfrentándose muchos jugadores que usaban Linux a lo largo de los años tenía que ver con la compatibilidad. Uno de los programas más utilizados para ejecutar programas diseñados para Windows en Linux era Wine, aunque esta capa de compatibilidad presenta bastantes errores cuando nos referimos a videojuegos.
Las capas de traducción hacen uso de las llamadas que hacen las aplicaciones a cada API que les permiten funcionar y las traducen a otra que está integrada de forma nativa en el SO. Wine traduce las llamadas a la API de Windows a llamadas POSIX, utilizando OpenGL para traducir los elementos gráficos. Pero en los juegos esto no es suficiente ya que necesitan recoger dichas llamadas a través de una API gráfica especializada, como es el caso de Vulkan.
Es por ello que en un arrebato de frustración por no poder jugar a NieR: Automata en Linux, Philip «doitsujin» Rebohle creó DXVK, una capa de traducción que recoge las llamadas a Direct3D (el componente principal de DirectX para gráficos 3D) y las traduce a Vulkan.
Algo que comenzó como una forma de permitir a Philip jugar a NieR se convirtió rápidamente en uno de los pilares del gaming en Linux. Y es que este proyecto llamó tanto la atención que el desarrollador consiguió un patrocinio por parte de Valve para que pudiese dedicarse a tiempo completo en el proyecto.
Gracias al lanzamiento de DXVK es posible jugar a más del 80% de títulos que se lanzan en Windows compatibles con Direct3D. Los pocos juegos que no ofrecen una compatibilidad actualmente son aquellos que a su vez incorporan servicios online o sistemas antitrampas que únicamente son compatibles con Windows.
Esta tecnología es a su vez uno de los pilares de Proton, la propia capa de traducción creada por Valve que encontramos en SteamOS y que al final es una versión modificada de Wine.
Preguntas clave sobre DXVK y el gaming en Linux
¿Qué es DXVK y por qué es tan importante para jugar en Linux?
¿Cuál es la relación exacta entre NieR: Automata y DXVK?
¿Qué es Proton y qué tiene que ver con DXVK?
Si DXVK es tan eficaz, ¿por qué algunos juegos de Windows siguen sin funcionar en Linux?
¿Qué diferencia hay entre DirectX y Vulkan?
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